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3 cualidades que debes desarrollar para disfrutar tu trabajo.

Actualizado: 29 de jul de 2019


Gratitud, Contentamiento y Perdón.

Debo ser honesto y reconocer que no siempre he disfrutado de mi trabajo, la verdad es que me he encontrado en momentos en donde las personas o las situaciones que he atravesado me han hecho dudar sobre qué estoy haciendo ahí, si será el trabajo adecuado para mi, o si de verdad mi trabajo está agregado valor de alguna manera a la organización. Y aunque me he empeñado en aceptar las condiciones de mi trabajo es cierto que por mera fuerza de voluntad es imposible aprender a disfrutar algo que no representa tu pasión.


"por mera fuerza de voluntad es imposible aprender a disfrutar algo que no representa tu pasión"

Como consultor, me ha sido fácil observar las frustraciones y desilusiones de las personas en el mundo laboral. Desde aquí, te das cuenta de la cantidad abrumadora de personas que no están contentas con su trabajo y que se quejan constantemente por cualquier motivo.


Están los que creen merecer una mejor posición y un mejor salario, los que se que se quejan del abuso constante de sus jefes, los que aseguran ser más inteligentes que los demás, y por supuesto los que simplemente van a trabajar solo porque deben ir a trabajar.


El común denominador entre todos estos casos, en mi parecer, es algo que llamaré falta de madurez corporativa. Este grado de madurez no nos lo enseñan en la escuela, nadie nos dice cómo será la vida corporativa, ni cómo es trabajar en algo que jamás imaginaste que terminarías haciendo. Esta madurez, únicamente se alcanza por medio de la experiencia.


"nadie nos dice cómo será la vida corporativa, ni cómo es trabajar en algo que jamás imaginaste que terminarías haciendo."

Pero primero, creo que debemos hacer un autoanálisis y reconocer por qué estamos ahí, por qué estamos trabajando en esa empresa o qué nos llevó a ese lugar. Qué nos motiva a despertar todos los días e ir a nuestro lugar de trabajo en donde, por cierto, pasaremos mas de la tercera parte de nuestro día, sin siquiera preguntarnos el propósito de nuestra función en ese lugar. Asimismo, es sumamente importante no hacernos de falsas expectativas que nos lleven a pensar que las cosas serán como nosotros las imaginamos.


Después de 20 años de vida laboral, y después de haber realizado este ejercicio introspectivo varias veces, he caído en cuenta que es necesario desarrollar 3 cualidades para lograr esa madurez de la hablamos al principio. Antes de entrar en un ambiente tóxico o nosotros mismos desarrollar este ambiente, debemos pensar en estas 3 cualidades que muy probablemente ninguna área de recursos humanos o coach laboral nos enseñan. 


  1. Gratitud. A veces pensamos que nuestro trabajo resulta ser poca cosa para lo que hace en su totalidad nuestra empresa y no nos damos cuenta de la gran importancia que tiene nuestra función. Estar conscientes y ser agradecidos por ser de los afortunados que tienen un empleo, sentir gratitud por las responsabilidades que tenemos y el lugar que ocupamos en la organización nos hace disfrutar más nuestra labor.

  2. Contentamiento. Me gusta como utilizan esta palabra en ingles como una característica, un atributo o virtud de carácter, que no significa otra cosa más que estar satisfecho, ver con agrado, gozo y entusiasmo tu trabajo. Que aceptes la realidad de lo que tienes en tu día. Vivir una vida llena de contentamiento no es algo que resulte fácil, pero es un hábito que podemos desarrollar.

  3. Perdón. Es difícil hablar de perdón en cualquier ámbito, pero en lo laboral hablar de perdón significa pasar por alto las groserías de tu jefe, el despotismo del director de recursos humanos, el falso liderazgo del directo de la compañía, y los consejos mal intencionados de algunas personas. Significa pasar por alto los momentos de estrés, en donde todos te gritaban y a pesar de tus esfuerzo nadie reconoció tu trabajo. Perdón significa aceptar que fuiste despedido, que la compañía tuvo sus motivos para desvincularte. Pero también hablar de perdón significa reconocer que tu también has hecho daño, que también has hablado mal de tu jefe, que has abusado de los recursos de la compañía, y que tienes que pedir perdón por ello.


Así que en la medida que desarrollemos estas 3 cualidades será mucho más fácil nuestro paso por nuestro trabajo y entonces las oportunidades llegarán solas, aprenderemos a disfrutar nuestro empleo por lo que es, por lo que vale y por lo que significa para ti.


La gratitud abre puertas en donde quiera que estés, el contentamiento te ayuda a encontrar la razón de ser y el propósito de tu trabajo, mientras que el perdón te ayuda a desarrollar la humildad que necesitas para alcanzar ese nivel de liderazgo que anhelas.